El cartel de la película “Diario de una ninfómana” ha sido vetado por la empresa que gestiona la publicidad del transporte urbano en Madrid, por la duda que suscita en cuanto a su legalidad.
El estreno de la película está fijado para el próximo día 17 y según su director, la promoción de su obra ha sido una tarea ardua debido a las dificultades impuestas por empresas y medios de comunicación, que, entre otros actos, se negaban a citar la palabra ninfómana y a enseñar el cartel. Todo ello respaldado por Telemadrid que no envió cámaras a la presentación, al igual que la Cope que ha desestimado la idea de incluir anuncios sobre la película.
Por cierto, la película trata de una joven francesa de 28 años, con estudios universitarios, atractiva, buena posición social y económica y en busca de nuevas formas de calmar su insaciable apetito sexual. Todo cambia cuando pierde su trabajo y tiene que recurrir a la prostitución para sobrevivir.
Mientras leo noticias así (que no debería de existir) creo que a cada palabra que leo retrocedo un año en el tiempo, y justo me detengo en aquellos años en que ésta práctica era el pan nuestro de cada día, y no era noticia gracias a su cotidianidad. Pero es más que evidente que se trata de una censura política, porque todos sabemos lo que es la Cope, y quién preside la Comunidad de Madrid.
España pretende ser, día tras día, una gran potencia, equiparable a las centroeuropeas, pero pienso que no estamos a la altura en muchos temas, y uno es en la mentalidad, no tan abierta como muchos creéis, porque cosas como ésta, en algún otro país al que queremos parecernos, no sería noticiable, sobre todo, porque no llegaría a producirse esta censura. Mientras sigamos así, viviremos más en el pasado y no aprovecharemos la oportunidad que nos brinda el futuro.
No entiendo porque algo así no creen que sea lícito, supongo, porque puede dañar la sensiblidad de algunas personas, niños entre otros, pero yo me pregunto, cuando nos paramos frente a un quiosco de prensa, vemos periódicos, libros, fascículos, revistas de todo tema, incluso pornografía, y por esto no nos alarmamos lo más mínimo ni tampoco cuando ella aparece en un medio de comunicación tan masivo como la televisión, pero claro que sí nos echamos las manos a la cabeza cuando vemos un cartel como este, que no creo que sobrepase ningún límite que haya podido sobrepasar cualquier publicidad de ropa interior, por ejemplo.
Aquí os dejo para que veáis el trailer de la peli, por si os interesa.



