El banco BBVA patrocinará la Liga española por 60 millones de euros durante las tres próximas temporadas, pasando a llamarse Liga BBVA, según un comunicado del grupo bancario el miércoles 4 de junio.

Desde hace dos temporadas el BBVA patrocinaba la 2ª división que pasará a denominarse “Liga Adelante”, actual eslogan publicitario de dicho banco.

El presidente de la entidad ha explicado que los “valores universales de esfuerzo, trabajo en equipo, superación y juego limpio” que representa este deporte, “son afines con los valores que defiende nuestro banco”. Es lógico pensar que el apoyo económico al fútbol se ha convertido en una de las bases de la estrategia publicitaria que llevan a cabo.

Con esto se pretende conseguir la vinculación de esta entidad bancaria con eventos de gran seguimiento mediático que permite alcanzar audiencias masivas.

Este tipo de estrategia no es nueva en relación al fútbol, ya que existen casos en Europa como la Barclays Premier League (Inglaterra), la Ligue 1 Orange (Francia) y la Serie A TIM (Italia).

Si la segunda entidad bancaria española pretende llegar al máximo público posible, promocionando este deporte lo va a conseguir, porque podríamos bautizar al fútbol como “el deporte mediático por excelencia”, aunque ya de por sí conlleva una selección implícita del target o público objetivo.

Es evidente pensar que el nombre del banco, va a ser repetido hasta la saciedad, en prensa, en radio, en televisión y en cualquier medio de comunicación, y eso reportará unos beneficios, que estoy seguro, harán muy buena y barata la inversión realizada. Esto conlleva que llegará a todo el mundo, por ejemplo, cuando se emita la sección de deportes de un informativo, ya que las noticias en televisión tienen una alta audiencia, por tratarse de un medio masivo de difusión.

Por el contrario, creo que el target se autodefine, vamos que cae sobre su peso, ya que el mayor número de impactos publicitarios van a ser recibidos por los seguidores de este deporte, por aquellos que vayan al estadio a ver un partido, por aquellos que no se pierdan la sección deportiva de un informativo, los resúmenes de éstos al finalizar la jornada semanal, aquellos que lean prensa deportiva y un largo etcétera. Supongo que estos “grandes impactados” subsanarán la inversión de aquellos que no son afines a este deporte e incluso a sus detractores, que los hay y muchos.

Podemos plantearnos un cuestionamiento ético, ¿hasta que punto las marcas nos invaden? Es cierto que cada vez más nos encontramos las marcas en cada uno de los espacios libres de los que disfrutamos, pero, sinceramente, creo que nosotros somos partícipes y muy culpables de todo esto, porque no creo que el nombre de alguna liga de un deporte que no cuente con tanto apoyo mediático y seguimiento masivo sea patrocinado por una entidad tan relevante como el BBVA.